viernes, 23 de diciembre de 2011

Habéis hecho un 2011 maravilloso



                Si tengo que destacar algo de este 2011, seríais vosotras. El destino quiso que pasara así y se lo agradezco enormemente. Nada habría sido tan especial ni tan genial si no hubiera sido por vosotras. Esas conversaciones múltiples que fueron forjando poco a poco una tradición, que espero no perdamos. Esas salidas nocturnas con “rain over me/I’m into you/Moves like Jagger” de fondo y saltos de felicidad. Códigos secretos y confesiones. Cosas que creíamos imposibles, pero que a pesar de la dificultad, salieron adelante. Los problemas no eran problemas si nos teníamos las unas a las otras para levantarnos el ánimo. Estamos detrás de los consejos para superar bajones, y para bailar al ritmo de la música en los momentos buenos. Cada una con un carácter diferente y totalmente compatibles. Nos complementamos.
Lo que hay entre todas nosotras es mágico. Es el sentimiento más hermoso del mundo. Amistad pura y verdadera. Y eso no se encuentra todos los días. Habéis hecho de este 2011 un gran año.
Sentiros especiales porque lo sois. Formáis parte de mi vida y, aunque os lo diga todos los días, os lo repito: ¡OS QUIERO MUCHO!
¡¡Gracias por existir!!

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Qué se siente cuando no se sabe qué se siente?



            Se siente todo y no se siente nada. Se quiere y se odia. Amamos lo que odiamos, pero amamos odiarlo. Se siente la necesidad de seguir el camino recto, y no coger el desvío a la derecha. Porque, ¿qué nos deparará por aquella parte del mundo?
            El problema de nuestro conflicto es el miedo a cambiar. A cambiar de opinión, de camino, de vida. Pero es muy fácil decir: voy a dejar de. Lo difícil viene después.
            Pero, ¿qué nos garantiza que ese cambio nos lleve por el camino feliz? El ser humano es, a mi juicio, el elemento más complejo de la naturaleza, y amamos la dramatización, queremos ser felices y nos gusta cabrearnos. Estamos llenos de incoherencias.
Al fin y al cabo, dependemos unos de otros para nuestra propia felicidad. Por mucho que digamos, siempre tenemos que echar mano de la sociedad. Somos seres sociales por naturaleza.
¡Qué fácil es acostumbrarse a lo bueno! Pero cuando lo tenemos, pasamos. Cuando no lo tenemos, nuestro interruptor de alerta se activa y, ECHAMOS DE MENOS. 



Nosotros y nuestros cambios de humor, de sentir... Somos geniales. Somos maravillosos. Somos... simplemente humanos.