martes, 15 de mayo de 2012


Él le dijo que no, que no lo intentara, pero ella nunca fue capaz de rendirse. “Ser capaz de rendirse”,  como si rendirse no fuese lo más fácil a veces. Pero sus sentimientos hacían ahora lo posible para que se convirtiera en lo más complicado de este mundo. Aún sabiendo, o creyendo saber que no tenía ni la más mínima oportunidad, ella siguió el camino hacia su meta. Lo que nunca iba a pensar es que una vez en la meta, cambiaron sus objetivos, y todo lo que había luchado, podría no haberle servido para nada, pero sí que le sirvió. A partir de entonces, empezó a creer más en sus posibilidades, y aprendió, que a veces, hay cosas que simplemente, no “deben” conseguirse.

viernes, 11 de mayo de 2012

Reflexión



                Me parece increíble que aún haya gente sin amor. Gente sin cordura, sin vida. Personas, si se les puede llamar así, que no ven más allá de su nariz, y no se dan cuenta de que están hiriendo profundamente a otras. Individuos que si pueden, te ahogan hasta que te quedes sin oxígeno. Y sí, personas que son de alguna forma, “felices”, haciendo daño a los demás,  que disfrutan haciendo maldades, que tan sólo pueden darles gritos de conciencia como el mejor de los premios. Pero he llegado a la conclusión, de que no conocen lo que es la conciencia. Si alguna vez hablaron del demonio, corroboro que sí que existe, y son estos individuos que andan sueltos por ahí. 

sábado, 5 de mayo de 2012

Impotencia



                Cuando todo esto acabe, quiero que sepas una cosa. Quiero que sepas que te he querido como pocas personas podrán llegar a superar. Que no ha habido un segundo en el que tu sonrisa no era la fuente de mi felicidad. Nunca olvides que estaré aquí, dispuesta a darlo todo, y que luego, sabrás que podrás confiar en mí.

          Terminó de leer la nota y un sentimiento de impotencia cubrió todo su ser. Se sentía tan estúpido que ni siquiera entendía el por qué de su comportamiento.  Su angustia incrementaba al pensar, que la amaba con todo su corazón. Decidió guiarse por esos sentimientos, y dejar a un lado su odioso instinto frío y calculador.