Nos creímos héroes por un instante. Capitanes de nuestro
mundo y dueños de nuestra vida. Creímos tener el poder de brillar sin luz,
saltar mares y correr hacia la eternidad.
De tu mano todo parecía fácil, verosímil. Me podrías llevar
a cualquier lugar de este mundo y no tendría miedo. Me hacías fuerte y a la vez
débil. Saciabas mi sed, tenías ese poder.

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