Nos dijimos todo sin decirnos nada
Porque las palabras nos juegan malas pasadas
Nos apostamos todo a una jugada
Que sin saberlo, el destino ya tenía planeada.
Sin embargo yo no dije lo que quise,
No dijiste lo que debiste
Mas hiciste lo que no dijiste
Que sería lo que al fin y al cabo, quisiste.
No culpemos a la intuición
Sino a la falta de palabras
Esas que de día se rompen
Y de noche se desgastan.

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