martes, 7 de octubre de 2014

Sensación



Y aquí sigo, con este vivir sin,
este querer con, este tener no.

 Y esta sensación, persiste dentro de mí,
se adueña de mi mente, de mi razón.

 Se apodera de mi sentir y mi añorar.
Se apodera también de todo lo demás.

Quiero que la apagues,
que me dejes o me tomes.
Que me tomes más bien.

Quiero que todo esto acabe

O que empiece de una vez.

martes, 30 de septiembre de 2014

Sin embargo, también hay cosas buenas

Vivimos en un mundo en el que quienes nos dan pena son las buenas personas. Aquellas de sentimientos puros, que no encuentran satisfacción en hacer daño a los demás. Vivimos en un mundo donde respetamos a la mala persona por puro miedo, y de alguna forma extraña, parece que hasta es feliz. En un mundo que valora más a un jugador de fútbol que a un barrendero. Que tiene políticos que recortan en sanidad y educación, pero no sus sueldos. Donde personas que se dejan la piel estudiando una carrera están en paro, y otras ganan miles de euros por contar su vida sentimental. Vivimos en el mundo al revés, donde las leyes morales presumen de ser las que todo el mundo debe cumplir, pero que pocos cumplen. Hagan el favor de no sentir pena por aquella persona noble, y sí admiración. Sientan pena por aquél sin sentimientos, sin remordimientos. No puedo evitar ser una ilusa y pensar que de alguna forma u otra, la bondad será recompensada, pero día sí y día también, este mundo en el que vivimos no para de poner obstáculos en la vida de los soñadores.

martes, 16 de septiembre de 2014

Contradicción

Mi mente, en su egoísmo, te recuerda.
Masoquista, en su dolor encuentra el placer
de un recuerdo de tus ojos,
de tu boca, de tu piel. 
Mi corazón, en su debilidad, trata de sentirte,
te busca entre los rincones del pasado, 
te imagina entre los abismos del futuro. 
Mi ansia, ella juega libre, soñando,
vibrando con cada ilusión.
Mi astucia. Ella dice que no, 
que apague la emoción, 
que controle mi mente, 
que ignore al corazón.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Ideal

Me enredé en tu cabello y no me dejaste marchar.
Decidiste que yo era importante, de verdad.
Decidiste entrar en mi vida sin más,
irrumpiste sin miedo a romper remiendos pasados.
Aclaraste tu mente y la mía por mí.
Fuiste el ejemplo que encontré en mi vida
para desechar mi idea de generalidad.
Escribiste una historia que nunca querré borrar,
y nunca tendré que borrar.
Me hiciste mirar al futuro sin miedo a temblar.
Elaboraste muros con tus besos,
pero no entre nosotros, sino para nosotros.
Reforzaste con caricias el sentimiento ideal.
Eclipsaste todo lo anterior, abriéndote paso,
quitándole peso a todo lo demás.
No te importaron mis miedos, mis malas costumbres,

mis ganas de amar.

jueves, 28 de agosto de 2014

Límites



Soy la primera persona que defiende el dejar el orgullo a un lado para dar soluciones, dejarlo de lado y aceptar que a veces, es necesario ceder. Pero esto no debe dar cabida a malinterpretaciones. Me parece preciso abandonar este sentimiento por personas que merezcan realmente la pena, aunque su acto en ese momento concreto no lo haga, pero que te permita poner tu felicidad en una balanza y pese más que el orgullo. Incluso defiendo el hacerlo repetidas veces. Pero estamos obligados a saber diferenciar entre ceder por un buen fin a ceder siempre por alguien que va a seguir reincidiendo. Llega un punto en el que el límite se sobrepasa, y ya empezamos a lo que se conoce como “quemarnos”. Entonces es cuando tenemos que sacar nuestras garras orgullosas y deshacernos de todo aquello que nos perjudica, que no nos permite avanzar en el camino del bienestar. Esas personas, actos, cosas, tóxicas. Debemos recordar que somos nosotros los que tenemos el control de nuestra vida, y no ellos, y que somos los que decidimos cuándo hemos llegado a nuestro límite. La clave de la felicidad consiste en afrontar los miedos y despedirnos con alegría de lo que no nos hace ningún bien. Está en tu mano. 

sábado, 16 de agosto de 2014

Igualdad en exceso


Hagamos lo que ellos mandan, lo que ellos hacen. Divirtámonos como dicen que lo hagamos. No nos vamos a salir del rebaño, vaya que destaquemos por casualidad. Sintamos lo que ellos sienten y adoremos a clones de una sociedad que va a pasar de moda. Porque pasará de moda, igual que lo hace todo. Los seres humanos, esos seres con sentimientos opuestos y contradictorios, con ganas de éxito gratuito y placer violento. Nos volvemos adictos a la fama por minúscula que sea. Nos transformamos en otros sin buscar nuestro camino. Nos gusta alardear de un buen gusto copiado. Dejamos la originalidad en las manos del pastor. Y a veces, hasta dejamos escapar oportunidades para seguir disfrutando de la vida tal y como está ahora. 

miércoles, 13 de agosto de 2014

Sucumbir

Y la incertidumbre me corrompió por dentro
El placer de no saber quemaba a fuego lento
La impotencia de la duda traicionó al intelecto
El fuerte deseo murió en aquel intento.